Hay momentos en la visiòn de esta pelìcula en que uno cree estar ante una obra con Marlene Dietrich o Marilyn Monroe, por el enamoramiento de la càmara por la actriz. (Izq: Arnaldo Jabor). Ya no encantada por la adormilada Marlene o la bobita Marilyn , sino por el desenfado de Sonia Braga.
Marlene se hacia la copada, fruncia la mirada como si tuviera dificultad en la visiòn, desplegaba los labios como si le aquejara algùn lejano dolor; en realidad lo que querìa era dar prominencia a su pòmulos para que hagan juego con sus ojos y boca, imponerse ante la càmara , "Estar al borde del desmayo" , que es una eficaz manera de no perder la mirada de quièn la mira con admiraciòn.

Transcurre la mayor parte de la pelicula desnuda, como sin darse cuenta !Que le importa a una loca que la miren!. Por tanto y con mayor razòn, la miran. De esta razòn de la sin razòn, nace esa alegrìa que hay en todo el film. Como Marlene o Marilyn , Sonia da el tono a la obra que interpreta, de ahì el jolgorio que hacen de su soledad esos personajes de Eu te Amo: Ella, hacièndose pasar por una puta-culta o culta-puta por despecho amoroso. Paulo Cesar Pereio, el amante quebrado sin màs capital que 2000 cajas de sostenes anatòmicos. Vera Fisher , la frìgida que alcanza el orgasmo sòlo cuando habla de la sangrienta muerte de su padre.

(*) El artìculo de Nelson Garcìa Miranda, proviene de la revista de Cine " Hablemos de Cine"-nº 76-Febrero 1983, y es con el fin de ofrecer un modesto homenaje a uno de los mejores criticos de cine del Medio Peruano. Proseguire transcribiendo sus articulos porque pienso que es necesario que las nuevas generaciones conozcan el trabajo de una de las personas que llegò a destacar como un talentoso cortometrajista y que hasta ahora sigue trabajando en ese formato que hoy en dia da a conocer a nuevos talentos.
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