viernes, 8 de julio de 2011

MILAGROSO UDILBERTO VÀSQUEZ, de Hèctor Marreros-2006.

“Milagroso Udilberto Vàsquez” es el primer largometraje de Hèctor Marreros. (Cajamarca, 1973). Ya antes habia hecho mediometrajes como "Justicia Santa(2003), "Coraje"(2004), "Los rebeldes"(2004), "Zapatos nuevos"(2005), "Los caciques"(2006).

En “Milagroso…” se ha recreado la vida de un joven campesino llamado Udilberto Vàsquez quien fue acusado de violar y matar a una niña de 12 años. Se le juzgò y fusilò en 1970. Luego se comprobò que era inocente y actualmente es considerado un santo popular en Cajamarca.


Partiendo de esta idea, Hèctor Marreros le ha dado un tratamiento sencillo a la historia. Esta comienza con un grupo de dèvotos del santo conversando en el altar que se le ha erigido a Udilberto Vàsquez. (Foto izquierda: Tumba y santuario de U.Vàsquez ,tomado de Hugosiesdtup.blogspot.com). De inmediato por medio de un flashback ( Recuerdos) la imagen pasa a blanco y negro y vemos a un campesino ebrio que engaña a una niña, abusa de ella y la mata. Al huir se encuentra con Udilberto, joven de caràcter timido, retraìdo, ingenuo. Este se da cuenta del crimen y debido a que el asesino era su familiar decide protegerlo y le guarda el pantalòn manchado de sangre.

El criminal escapa y Udilberto se calla y no avisa del hecho. La familia de la niña la encuentra. Pero unos vecinos acusan del crimen a Udilberto solo porque lo vieron minutos antes cerca del lugar donde estaba la pequeña. Con la policìa capturan a Udilberto y lo encarcelan. Allì es golpeado, torturado y obligado a aceptar el crimen. Su madre – una mujer campesina y analfabeta – contrata un abogado defensor y tras 5 años de juicios continuos , se decide condenar a Udilberto al paredòn de fusilamiento. Allì segundos antes de morir grita su inocencia. Luego del entierro, volvemos al inicio con los devotos que comentan la gran asistencia de fieles a la tumba de Udilberto para dejar presentes florales.

Objetivamente la producciòn es sumamente sencilla, de repente hasta precaria. Se observa que el ritmo de la acciòn tiende a ser lento. Y no lo señalo como defecto, pues seguramente las acciones corresponden a la forma de ser de los pobladores: tranquila, pausada, sosegada. Pero en el cine , esto no necesariamente puede agradar a los espectadores acostumbrados a màs ràpidez , a màs agilidad. (Foto izq: fieles en la santuario ).

Por otro lado los personajes no estàn bien desarrollados, porque siguen y mantienen algo ya prefijado. Udilberto Vàsquez (el actor Darlin Rojas) es desde su apariciòn hasta el final : Una victima. No tiene matices. Es màs bueno y noble que el resto. Aunque queda claro que la intenciòn del director es seguir la creencia popular . El hecho es que como personaje es esquemàtico. Nunca duda del sacrificio que asume con dignidad , y enteresa pero a la vez con miedo. Igualmente no se informa nada de su pasado. (Foto izq: Udilberto con su familia).

El personaje que realmente hace transcurrir la historia es : La Madre ,de Udilberto. Seguimos su dolor, su via crucis. Constantemente suplicando, rogando,llorando , humillàndose en la càrcel, en el juzgado, en la calle, en la iglesia. Esta actitud del personaje para algunos puede llegar a saturar. El resto de personajes solò apoyan con su presencia. La mayoria no vocalizan correctamente. Se les nota memorìsticos. Y en algunos momentos hacen pausa tratando de recordar lo que van a decir. La polìcia como es comùn en este tipo de historias es mala, torpe, abusiva, y agresiva.Con excepciòn del final donde uno de los tiradores comenta su asco por el fusilamiento. (Foto izq: Udilberto siendo torturado).

Al elegir escenarios hay pequeñas fallas que al parecer escaparon a la producciòn y tambièn al ojo del camarogràfo y del director. Por ejemplo : Cuando llevan a Udilberto a la Comiseria, la càmara se ubica al fondo y al ras del techo y desde allì observamos que es un local desabitado de màs o menos 50 m2 . No tiene divisiones para hacer creer que hay oficinas en èl. Cerca a la entrada està la oficina del comisario: Un escritorio y dos sillas, màs un archivador , junto a ella màs o menos 2 metros de distancia està La sala de torturas: un tonel lleno de agua donde le sumergen la cabeza a Udilberto para que confiese "el crimen"· Otro es : Cuando la madre de Udilberto va a la comiseria de Cajamarca a suplicar para ver a su hijo. Es recibida en la entrada por un policìa. La càmara se ubica del lado de la mujer y vemos que por encima de la cabeza del policìa hay un cartel que dice: Museo Arqueològico. En otro momento cuando el abogado defensor visita a Udilberto en la càrcel, la càmara hace un pequeño acercamiento al interior de la celda y tras Udilberto vemos unas mesas y sillas amontonadas. Al parecer la producciòn hizo un canje publicitario con un restaurante porque en los crèditos finales aparece el nombre del local. (Foto izq: Tumba real del Santo U.Vàsquez).

El director se da maña para insertar una escena humorìstica que puede haber sido hecha a propòsito o no pero ahì esta: A Udilberto lo visita un amigo y le dice: "Udilberto tu esposa està embarazada y èl responde: "Ah ya, gracias ". El pùblico se rie porque en ningùn momento se le viò con pareja ni se menciona si la tenìa. Tambièn se dan pequeñas fallas de continuidad, sobre todo en los contraplanos, que aunque estàn dentro de lo tolerable pueden confundir. Pero la màs llamativa es cuando la madre de Udilberto es acompañada por su hijo de màs o menos 10 años a otros sitios . Como una forma de transmitir el paso del tiempo y la espera por los juicios , aparece un cartel que dice : Cinco años despuès. Luego ,vemos al mismo niño que sorprendentemente no ha crecido, se mantiene igual. ¿Magìa? , ¿ Milagro del santo?. (Foto izq: Confirmaciòn de la muerte de Udilberto).

Visualmente la mejor secuencia es, (a pesar de parecer una paradoja )la final: El fusilamiento. El director acertadamente realiza un paralelo entre la preparaciòn de la vìctima y el pelotòn de soldados que le dispararan para matarlo. Toda està parte es acompañada por un redoble de tambores que remarcan la tensiòn de la situaciòn cuyo sonido va en aumento hasta el encuentro final entre ambos frente a frente. (Foto izq: Hèctor Marreros).

A nivel de trabajo con la imagen , a pesar que la mayor parte es en blanco y negro, no se observa contrastes, ni tampoco un trabajo de iluminaciòn. Supongo que por falta de presupuesto. Hecho que aunque es explicable pienso no justifica esa carencia. O no se ,de repente si lo justifica. A pesar de los errores que uno ha podido observar el Sr Marreros ha demostrado ser persistente en lo que cree, porque se ha convertido en uno de los màs prolìficos directores del interior del paìs.

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