
Favio
es considerado uno de los mayores realizadores de obras maestras en la
historia del cine argentino, mientras que como cantante fue uno de los
precursores de la balada romántica latinoamericana en las décadas de
1960 y 1970.
Desarrolló su carrera artística a través de dos facetas bien diferenciadas. En la de cantante, triunfó con baladas románticas como Fuiste mía un verano en los 60 y 70 en toda Latinoamérica.
Desarrolló su carrera artística a través de dos facetas bien diferenciadas. En la de cantante, triunfó con baladas románticas como Fuiste mía un verano en los 60 y 70 en toda Latinoamérica.
Pero pasará a la historia como cineasta. Y es que en esa tarea Favio se convirtió en un director de culto, dentro un movimiento que en los 60, inspirado en Robert Bresson.
Nació como Fuad Jorge Jury en 1938 en la provincia argentina de Mendoza. Su padre abandonó el hogar cuando era muy chico y su madre, la escritora y locutora Manuela Olivera, le dio ímpetu artístico. No pasó una infancia fácil, con varias estancias en institutos de menores y un conocimiento de primera mano de la pobreza.
Su filmografía admite varias lecturas de contraposición. Una primera etapa, hasta mediados de los

También fue actor. Desde ese lugar empezó a forjar su vínculo con el cine y estrechó la mano de su principal padrino, Leopoldo Torre Nilsson, con quien filmó películas como La mano en la trampa, El Secuestrador. La relación con el prolífico cineasta era, como casi todo lo que emprendía, pasional: Graciela Borges contó alguna vez que en el rodaje de Fin de Fiesta se agarró "a piñas" con Favio porque le dijo que no le gustaba una película de Torre Nilsson.

Como Soñar, soñar, por ejemplo, que fue estrenada poco antes del golpe de Estado de 1976 y duró pocos días en cartel por su contenido político. Luego llegó el exilio.
Es que su cara política tuvo alta exposición con el peronismo, pasión que volcó en su documental Perón, sinfonía del sentimiento. Fue un artista militante y se enojaba con lo que él mismo definía como "disfrazados de peronistas". Su voz quedó adherida para siempre a ese preámbulo de la violencia política en la Argentina que fue la masacre de Ezeiza. Favio era el animador oficial de la trunca recepción a Juan Domingo Perón en junio de 1973.
Su nombre quedó grabado también en la música popular. Pero con la música tenía una relación

En agosto de este año, a pesar del agravamiento de su salud, tuvo una última luz pública cuando la Cámara de Diputados le otorgó el Diploma de Honor 'Presidente Néstor Kirchner' por "su trayectoria artística y sus convicciones intransferibles".

Su siguiente proyecto, demorado e inconcluso, iba a llamarse "El mantel de hule". Como una definición de sí mismo, el título partía de unas declaraciones suyas en las que se confesaba incapaz de contar cómo se ponía una mesa en alguna mansión de la avenida Figueroa Alcorta. Pero afirmaba que sí sabía narrar la mesa del mantel de hule.
No hay comentarios:
Publicar un comentario