miércoles, 26 de diciembre de 2012

El Cine Peruano: Muchos estrenos pero poca Taquilla.


MELVYN ARCE RUIZ (@Estenopeica)
Redacción Online-Diario El Comercio-26-12-2012.

¿Fue el 2012 un buen año para el cine peruano? Las cifras son concretas a la hora de dar una respuesta. Desde un punto de vista de cantidad de producciones, en el 2012 se mantuvo el promedio de los últimos cinco años de número de películas nacionales estrenadas en el circuito comercial; sin embargo, en lo que a taquilla respecta, la industria local volvió afrontar una tibia recepción.

Según cifras de una de las distribuidoras más grandes del país, entre enero y noviembre de este año fueron ocho las cintas peruanas que se vieron en las salas nacionales, siendo el último trimestre (setiembre, octubre y noviembre) el que más producciones albergó en cartelera. De estas ocho películas peruanas estrenadas (“Cielo Oscuro”, “El buen Pedro”, “Los Ilusionautas”, “Lima 13”, “Coliseo”, “Casadentro”, “Quiero saber” y “Rodencia y el diente de la princesa”), fueron las cintas animadas -es decir, “Los ilusionautas” y “Rodencia y el diente de la princesa”- las que representaron un 80% de la recaudación en la taquilla de filmes nacionales. Las otras seis, que abarcaron géneros que iban desde el drama hasta el policial, en todo su conjunto representaron el otro 20%.

En números concretos, “Los ilusionautas”, de Eduardo Schuldt, se convirtió en la cinta peruana que más gente llevó a las salas con 214,679 espectadores, ubicándose así en el puesto 35 del balance general de año (*), que tuvo más de 190 películas, la mayoría de ellas provenientes de los Estados Unidos.

EL CINE PERUANO EN CIFRAS
 

En el puesto 44 quedó “Rodencia…”, el segundo mejor estreno nacional del 2012, con 160,497 espectadores. “Cielo Oscuro”, de Joel Calero, fue la tercera película peruana más vista con 29,251 asistentes. “El buen Pedro”, de Sandro Ventura, la cuarta con 28,116. “Coliseo”, de Alejandro Rossi, la quinta con 18,958; “Lima 13”, de Fabrizio Aguilar, la sexta con 15,758; “Casadentro”, la sétima con 2,809; y “Quiero Saber”, de Patricio Holguín, la octava con 2,567 espectadores.

Si se comparan las cifras de recaudación del cine peruano con las del resto de películas, el panorama, lamentablemente, es oscuro. De los más de 28 millones de boletos vendidos en las salas de cine nacionales este año, poco más de 472 mil (es decir apenas el 1,6%) fueron para películas peruanas.Siendo esto así, ¿cómo evalúan los directores nacionales el desempeño de sus películas en el 2012?, ¿se debería apostar por un cine netamente de entretenimiento en el 2013?, ¿qué nos indica la buena recepción de las cintas animadas? Algunos de los realizadores implicados en la cartelera peruana de este año nos dieron sus respuestas.

ENTRE LO COMERCIAL Y LO PERSONAL
 

Para Eduardo Schuldt, director de “Los ilusionautas” y otras cintas de buena aceptación comercial como “Piratas del Callao”, el cine peruano experimentó en el 2012 un mal año económico, por lo que, según su parecer, debería replantearse algunos puntos para lograr ser “autosuficiente” y no depender de premios.“Ha sido un año muy pobre para la taquilla nacional (…) Todo el mundo quiere que la industria crezca, pero hay un problema con los proyectos personales. Normalmente los gustos muy personales no funcionan con la masa. Uno tiene que analizar el mercado. Lo que se debe hacer es que el cine peruano sea autosuficiente. El 95% del cine peruano vive de premios y eso no genera una industria, al no generar una industria esto no crece. Siempre se está esperando que aparezcan nuevos premios para poder seguir produciendo. Se tienen que hacer películas exitosas para que estas financien los próximos proyectos de los directores. Para eso hay que analizar el target. A veces escucho a algunos cineastas que quieren cambiar el gusto del espectador, pero eso es imposible (…) El gran porcentaje de gente que va al cine quiere i r a reír, no quieren ir a llorar o reflexionar. Para que el cine peruano crezca hay que apostar por lo que el público busca. Lamentablemente, los premios no hacen que la industria crezca, sino los ingresos y la cantidad de espectadores y el dinero que generan”, indicó Schuldt.

PRESENCIA MEDIÁTICA
 

Por su parte, Milton Guerrero, productor de “Rodencia y el diente de la princesa”, señaló que, aunque en general la respuesta del espectador peruano es más masiva por las cintas de animación y las comedias, el mercado “tiene espacio para distintos géneros” y lo que se debe mantener en el tiempo es algo que, a su parecer, destacó mucho este año: la difusión de las cintas en los medios de comunicación.
“Me parece que esta año se estrenaron películas peruanas que tuvieron mayor difusión en publicidad y medios. En años anteriores no recuerdo haber visto la exposición mediática que tuvieron los largometrajes nacionales en el 2012. Me llamó la atención, por ejemplo, el trabajo de promoción de películas como “Lima 13”, “El buen Pedro” y “Cielo Oscuro”. Creo que las películas peruanas ya empiezan campañas bien estructuradas acorde con las películas extranjeras”, expresó Guerrero.

 EL ETERNO PROBLEMA DE LA PERMANENCIA 
Joel Calero, director de “Cielo Oscuro”, trajo a colación el siempre presente tema de los exhibidores y el poco tiempo que le dan a las cintas peruanas en salas.“El 2012 fue un año en el que se confirmó el dramático descenso del número de espectadores de cine nacional. Creo que hay dos razones para ello. En primer lugar, el hecho de que los exhibidores retiren las películas peruanas demasiado pronto, sin tener en cuenta que no se puede brindar a las películas peruanas el mismo trato que al cine hollywoodense. Esto por una elemental razón: para un filme hollywoodense Lima es una de las 10 mil ciudades donde se exhibe; en cambio, para un filme peruano, Lima es el 90% de su recaudación. Por eso es urgente que la nueva ley de cine peruano contemple la cuota de pantalla. De otro modo, el propio Estado peruano no está cuidando su inversión en promocionar el cine peruano. Esto lo han entendido los países europeos y algunos países latinoamericanos como Colombia, Brasil o Argentina”, explicó el director que, a su vez, manifestó su alegría por la buena recepción de las cintas animadas, pero aseguró que la variedad se debe mantener y no pensar que el cineasta peruano solo debe aportar por cintas de ese corte.

“El cine peruano (y de cualquier nacionalidad) necesita de todos los tipos de cine: el de autor (en su versión más exigente), que consigue premios internacionales; el cine de entretenimiento, que consigue atención local y asistencia masiva de público; y, por supuesto, un cine de calidad que, siendo autoral y masivo, consiga ambos objetivos: atención internacional de los festivales y público masivo. Pero, insisto, es necesaria la diversidad para que un cine se fortalezca. Pensar solo en un cine de entretenimiento es pensar el cine desde esa distorsión generada por el cine hollywoodense cuya única finalidad es generar productos banales sin ningún logro artístico. Ese cine es necesario (para conectar al gran público con el cine) pero no es suficiente”, dijo.



EL ESPECTADOR Y EL CLICHÉ
 
Para Sandro Ventura, director de “El buen Pedro”, otro problema que afrontaron los realizadores nacionales en el 2012 fue la existencia de un prejuicio en contra de nuestro cine.“En Big Bang Films sabíamos que esto iba a ser un proceso a mediano plazo y sabíamos de la existencia de un gran prejuicio, por eso atacamos con una gran promoción y con una gran estrategia de medios, pero el prejuicio nos rebasó. Cosas como que el cine peruano tiene muchas groserías y por eso no lo ven. Sin embargo, estrenan “Ted” y todos corren y celebran sus malacrianzas. O las quejas de que el cine peruano solo trae historias oscuras, aunque claro todos celebran la depresión de Batman en “El Caballero Oscuro Asciende”. Nada contra estas películas, ambas me encantan, pero hay un doble discurso en el público que tenemos que combatir. Por otro lado, muchos esperan impacientes para convertirse en los primeros en lanzar la primera piedra, como si eso los convirtiera en paladines del cine peruano. La mala onda contra el cine peruano se ha generalizado. 

Lo ves en Internet y realmente es lamentable. Tanto que incluso llega a ser divertido. Por ejemplo, acabamos de lanzar el tráiler de “Quizás Mañana”, la segunda película de la productora, y ya hay quienes se lanzan a criticar esos dos minutos de película. Y lo hacen con argumentos increíbles. Uno por ahí decía que en Magdalena, distrito en que se desarrolla la historia, la gente no habla o dice cosas como las que se escuchan en el tráiler. Eso ya no solo es mala onda, sino estupidez. Y es que el Internet hace que muchos no solo se sientan poderosos censores del cine peruano, sino también opinólogos y expertos en todo, hasta en cómo se habla en cada distrito limeño”, indicó Ventura.

FUERA DEL CIRCUITO
 

Finalmente, Omar Forero, director de “Chicama”, una de las películas peruanas que mejor crítica recibió este año tras su estreno en el Festival de Cine de Lima y que recién tendrá su estreno comercial en mayo del 2013, destacó, entre otros puntos, el papel de DICINE y lo que representará a largo plazo la aprobación de una nueva Ley de Cine Peruano, que se puso en la agenda legislativa este año.“DICINE consiguió que se cumpla por primera vez la entrega de todo el dinero que establece la ley para concursos de cine, lo que permitió premiar muchos proyectos de películas en Lima y en provincias, cuyos resultados veremos en los siguientes años. Asimismo, se consiguió redactar y presentar la propuesta de la nueva ley del cine peruano, que si se aprueba, significara el despegue del Cine en el Perú”, dijo el realizador trujillano.

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