lunes, 10 de octubre de 2016

Críticas de cine: Niñachay, de Gustavo Cerrón, y El Cebichito, de Martin Landeo Vega.

Por César Pereyra Ravello.

NIÑACHAY; de Gustavo Cerrón.

Argumento: El joven  William Luna no es feliz estudiando en la universidad. Decide ser cantante y es estafado por un falso promotor que le roba 10 mil soles. Intenta huir con su enamorada pero el padre de ella lo impide. William viaja a Lima y es acogido por el dueño de un restaurant , la hija de este se enamora de él ,pero la rechaza porque seguía con la esperanza de retomar la relación con su expareja. William nuevamente es estafado por otro hombre que le roba sus canciones y las comercializa. Se reencuentra con su exnovia pero ella ya estaba casada y le ayuda a  enjuiciar al estafador pero no acepta volver con èl. William acepta la realidad y se queda en paz.

Observaciones: El problema con la película es que fue promocionada con la fórmula : “ Chico pobre pero talentoso persevera hasta alcanzar el éxito”. Al menos eso se daba a entender y sugerir tomando como referencia la vida del cantante folklórico William Luna y su canción símbolo: Niñachay. Pero  el argumento no sigue dicha linea narrativa, aunque se suponga que luego alcanza el éxito, el hecho es que esto no se ve, y no se queda con la chica de sus sueños. Lo que trajo como resultado que la película del actor-director Cerrón fracase en la taquilla y permanezca a duras penas una semana.

Otra deficiencia que observó es el casting, la pareja protagonista no encajan en la edad que se supone tendrian : Entre 18 y 22 años, al verlos se nota  que pisan la base 3 , sobre todo el hombre que se acerca a los 35 . Por lo tanto no es creible para el público tanta ingenuidad e inexperiencia. Hay un desnivel actoral, unos los hacen mejor que otros y algunos están sobreactuados. El único que se salva es el cómico Martin Farfán, quien en sus 5 minutos de aparición lo hace correctamente . Otro de los puntos en contra es que el paso del tiempo no se ha trabajado correctamente  porque no se ve ni los actores lo mencionan. Lo más notorio es cuando William se reencuentra con su expareja y está ya terminó la universidad, trabaja y ha rehecho su vida. En teoría al ocurrir esto  debe haber pasado siquiera y mínimo uno o dos años,  desde que se él se fue a Lima hasta que la vio nuevamente da la impresión que hubiera pasado dos semanas. Es una lástima pero es la realidad, al señor Cerrón aún le falta argumentar mejor sus historias , usar mejor las elipsis y escoger mejor a sus actores.

 El CEBICHITO, de Martin Landeo Vega.

Argumento: Sebastián y Fabián son dos jóvenes amigos que estudian para ser Chef de cocina y deciden abrir una cebicheria para independizarse. Sebastián esta triste porque su  novia termina la relación para viajar al extranjero a estudiar y por problemas burocráticos no le dan la licencia para su local.  El , motivado por Fabián, intenta tener una aventura con otras chicas, pero fracasan porque intervienen sus devotas tías y su ex novia regresa de improviso ocasionando enredos y confusiones. Solucionado el impase sobornan a un empleado del municipio para que les de la licencia de funcionamiento del restaurant, inaugurándolo con gran éxito.

Observaciones: Por el tráiler esta cinta  se vendió como una historia de chicos ansiosos de éxito, teniendo o buscando sexo bonito, divertido, pachanguero, pero no ofensivo para la audiencia, y siempre manteniendo el humor, cuya base eran las películas yanquis con este tipo de historias, o al menos esa es la impresión que causó. Pero tampoco se ciñe al esquema conocido para buscar más llegada con el público.

No es una comedia juvenil, es más exacto decir que es una historia de aprendizaje con una secuencia cómica. Tiene claramente 3 partes: En la 1° se describe correctamente la vida familiar de Sebastián, sus estudios, la relación con su pareja y sus ansias de obtener la licencia comercial. El problema radica en que toda esta parte se ve seria, formal, y algo aburrido porque aunque sea cotidiano no genera risas ni la complicidad con el espectador, no nos reímos del personaje ni con él , y no sentimos pena por lo que le pasa. Si deseas, que desde el inicio, el auditorio se enganche con la historia tienes que generar  situaciones no necesariamente humorísticas pero si que  provoquen la simpatía con el protagonista. Si la vendes como una comedia, entonces haz una comedia.

Aunque digan que las comparaciones son malas, a veces son necesarias, el mejor ejemplo peruano de cómo aplicar o desarrollar una comedia es: Como en el Cine, de Gonzalo Ladines. Desde el inició su actitud ridícula e inmadura del personaje principal nos causa no carcajadas pero si sonrisas de agrado porque lo vemos patético. Y a medida que avanza la historia el humor va in crescendo consiguiendo la respetable asistencia de 200 mil espectadores.


La 2° parte de El Cebichito (donde los chicos intentan tener una aventura sexual y se dan enredos) ya no salva la película porque el espectador ya está fatigado con lo que antecedió, y aunque  da gusto ver a dos chicas guapas con ropa apretada y escotes generosos no es suficiente para sostener la historia. La última parte con su resolución y final feliz ya es previsible. Aunque la intención del director es dar un mensaje positivo consistente en que si uno es perseverante conseguirás tus metas pienso que el tratamiento narrativo por las razones ya expuestas no han sido las más convenientes. 

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